Entre las cumbres y el abismo: Reseña de La sociedad de la nieve

Calificación: ★★★★★

La sociedad de la nieve es una película española de drama y suspenso que se estrenó en cines durante el mes de diciembre, pero que llegará a Netflix el 4 de enero de 2024. La película, dirigida por J.A. Bayona y protagonizada por AGustín Pardella, Esteban Kukuriczka y Francisco Romero, relata los acontecimientos reales vividos por un grupo de uruguayos al sufrir un accidente aéreo en la cima de los Andes en 1972.


La experiencia de ver esta película es una montaña rusa porque, aunque no sea de terror, es inevitable estar al borde del asiento por la tristeza, el suspenso, la supervivencia, las situaciones extremas, las vidas humanas en peligro y los dilemas filosóficos. Me es prácticamente imposible hacer una reseña sin spoilers de esta película porque es un evento ocurrido hace más de cincuenta años que ya fue expuesto en otras películas y documentales. Así que, quedan advertidos, esta reseña contiene spoilers.

Lo más difícil de entender al ver esta película es que está basada en eventos reales. Este evento realmente ejemplifica cómo nuestras cuestiones filosóficas, religiosas y de convivencia están predeterminadas por un abastecimiento de condicione óptimas para la vida de la mayoría. Antes de profundizar en la película, deberíamos hacer un pequeño repaso por el accidente aéreo que sufrió este grupo de jóvenes uruguayos.



Los miembros de un equipo de rugby de Montevideo iban a viajar a Santiago, Chile, para un partido con un equipo inglés. Este viaje se realizaría en una aeronave militar de Uruguay con un piloto experimentado y un co-piloto no tanto. Un error de geolocalización y coordenadas hizo que el piloto comenzara a descender muy lejos de su punto de llegada, ocasionando que el avión chocara contra una montaña, desprendiendo así sus alas y su cola. Este accidente fue extremadamente catastrófico e hizo que 12 de las 40 personas a bordo fallecieran inmediatamente, dejando a los otros 33 en la cima de los Andes.

Los que quedaron comenzaron a ingeniar ideas para poder encontrar ayuda, pero, como de verdad estaban en el medio de la nada, no les quedó más que buscar opciones para sobrevivir. Con una reserva de comida que se gastó muy rápido, los 16 sobrevivientes finales tuvieron que recurrir al canibalismo para poder contar su historia. Sobreviviendo a extremas temperaturas, una avalancha y muchos retos contra su fe, dos de los sobrevivientes (Nando Parrado y Roberto Canessa) escalaron y descendieron montañas para finalmente encontrar la ayuda necesaria que los salvó a ellos y al resto.



Lo anterior fue un repaso muy breve, pero créanme que todos los pensamientos que puedan inundar su cabeza respecto a este caso se analizan muy profundamente en la película. El guion es, en mi opinión, uno de los mejores del año porque no solo retrata lo vivido por estas personas, sino que trae consigo el peso del cuestionamiento filosófico, religioso y moral de la situación. Anteriormente, ya se hizo una producción cinematográfica al respecto: Alive (1993). No he tenido la oportunidad de verla, pero según me han comentado, es mucho más superficial en estas temáticas y también en tal vez su aspecto más oscuro: el canibalismo.

Conforme van pasando los días después del accidente, vemos cómo los personajes comienzan a perder su fe religiosa. Incluso, uno de ellos le explica a otro cómo, según su punto de vista y dadas las circunstancias, Dios no estaba allí. Para él, aquellos a quienes se le debía agradecer era a los que cortaban la carne y la repartían, a quienes ayudaban a mantener la salud del grupo y a quienes colaboraban con el ánimo. En otras palabras, este accidente supuso un cuestionamiento muy grave sobre la existencia (o no) de un Dios. Yo no me posiciono de ningún lado personalmente, pero sí es muy interesante cómo desarrollan este tema porque el quipo de rugby era católico (y bastante, según tengo entendido).



El tema religioso también se cruza, por supuesto, con su método de supervivencia. Ante una situación tan extrema como esta, estoy seguro de que cualquiera de nosotros hubiera consumido carne humana también. Nadie quiere morirse y menos en esas condiciones, por lo que, pensándolo objetivamente, es algo obvio para asegurar la supervivencia del grupo. Sin embargo, esto no quita que haya sido una decisión difícil de tomar y que involucró mucha duda, culpa y rabia. Según parece, los sobrevivientes fueron adquiriendo más calma conforme sus compañeros fueron muriendo, ya que, antes de fallecer, estos le daban permiso explícitamente y en voz alta para disponer de su cuerpo. Esto, por supuesto, no hace que el caso se volviera más simple, pero sí les brindaba más calma a los que quedaban.

Cómo no va a ser impactante y compleja esta película si viene de la mente de Bayona. Los fanáticos del terror probablemente lo conocerán por El Orfanato (2007), Penny Dreadful (2014) o Jurassic World: Fallen Kingdom (2018), pero también es conocido por A Monster Calls (2016) y The Lord of the Rings: The Rings of Power (2022). Indudablemente, J.A. Bayona tiene una filmografía amplia y diversa, pero se caracteriza por su complejidad y coraje al mostrar la crueldad y lo difícil de digerir para la audiencia. Su mente es maravillosa, lo cual hace que sus ideas fluyan libre y potentemente. De nuevo, esta no es simplemente la historia del caso real, sino que, a través de los ojos de Bayona, vemos cómo los personajes comienzan a desintegrarse, cómo los cuestionamientos filosóficos comienzan a surgir y como la existencia misma se pone en tela de duda.



Las actuaciones son también extraordinarias. Encarnar estos personajes no es tarea fácil; primero, porque fueron personales reales bajo circunstancias reales; y segundo, porque tienen muchas capas de moral que deben irse rompiendo poco a poco. Al ser el evento mismo el protagonista, no podría decir quiénes son los protagonistas de la película. Sin embargo, el joven Enzo Vogrincic generó, en mi opinión, el mayor impacto. Su personaje llega a la cima de la constelación de personajes hacia la mitad de la película y se centra en él, brindándonos un poco más de información acerca de él y su proceder en este escenario. Su personaje, justamente por esto mismo, tiene uno de los cierres más tristes de la película, ya que es uno de los pocos que llegamos a conocer más.

En general, me parece que La sociedad de la nieve es una de esas películas que, en apariencia, buscan algo muy simple y superficial, pero que, en realidad, logran llegar hasta los rincones más profundos de nuestra mente y corazón. La situación vivida por este grupo de personas no debe ser tomada a la ligera, así como los fallecidos y los sobrevivientes deben ser recordados y respetados siempre. La película, a mi parecer, logra muy respetuosamente plasmar su experiencia a través de la base verídica, cuestionamientos morales e impactos retorcidos para la audiencia, no para asustarnos, sino para incomodarnos y hacernos, de alguna forma, partícipes lejanos de esta incómoda, triste, alarmante y buena película.


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