Sin paz en el convento: Reseña sin spoilers de Hermana Muerte

Calificación: ★★★½

Hermana Muerte es una película española de terror y misterio que se estrenó el 27 de octubre de 2023 en Netflix. Dirigida por Paco Plaza y protagonizada por Aria Bedmar, la película funciona como precuela de Verónica (2017) al contar la historia de origen del personaje homónimo.


Cuando decidí ver esta película, no estaba consciente de que era una precuela de Verónica. En realidad, la vi a ciegas y, en mi opinión, tomé una muy buena decisión. La conexión que existe con la película de 2017 es minúscula y ocurre en menos de un minuto hacia el final, por lo que esta perfectamente se sostiene por sí sola. En otras palabras, la conexión me parece innecesaria. Pero me estoy adelantando al final, hablemos primero de Hermana Muerte en general.

Sin duda alguna, es una película que juega con la temática religiosa conservadora de una mejor manera que The Nun (2018) y The Nun II (2023) juntas. No digo que sea la mejor película de terror religioso, pero definitivamente se trata de la mejor entre las últimas que se han estrenado. A pesar de su corta duración, puede resultar un poco lenta en la primera mitad, pero la segunda es extremadamente buena y marca la diferencia porque, aparte del buen terror, hace una crítica social necesaria y relevante.



Algunos espectadores podrían verse tentados a quitar la película tras unos veinte o treinta minutos, ya que poco o nada ocurre al principio. No obstante, esta lenta introducción es completamente necesaria para el rápido y fuerte desarrollo que lleva esta historia. En cuanto a los aspectos de terror, la película se beneficia de un escenario bastante tétrico similar al de The Nun II, por lo que sí es bastante atmosférica. A pesar de esto, lo mejor del terror de Hermana Muerte es la tensión que se genera a partir del mal invisible, la amenaza latente de aquel ente que no se puede ver, o al menos no todos pueden.

Por otro lado, en cuanto al desarrollo de los personajes y de la historia, me recordó mucho a una película franco-polaca que se llama Les Innocentes (2016). Se trata de un drama histórico sobre un convento durante la Segunda Guerra Mundial que fue saqueado por un grupo de hombres y muchas monjas fueron agredidas de múltiples maneras. No puedo profundizar más en el tema sin generar spoilers, pero también les recomiendo ver esa película aunque no sea de terror.



Actoralmente, esta película cumple su misión. Al igual que muchas películas basadas en un solo personaje, el centro de la película es su intérprete: Aria Bedmar. Al inicio, su personaje tiene una introducción muy fuerte, aunque luego tiene un bajón que se siente bastante fuerte. A pesar de esto, la actriz logra cautivar al espectador desde el puro inicio y también logra llegar a los picos más altos de la historia con total destreza. Si su desempeño hubiese sido otro, la película en su totalidad hubiera cambiado también.

Que Bedmar sea el centro de la película no quiere decir que no hubiese otros destaques. Por ejemplo, Maru Valdivielso, Luisa Merelas y Sara Roch hacen un excelente trabajo también. Por un lado, Valdivielso se encarga de encarnar la envidia y la corrupción a la vez. Por su parte, Merelas también apoya en el sentido de la corrupción, mientras que sostiene y personaliza la incredulidad ante las pruebas claras sobre eventos fuera de lo normal. Finalmente, aunque no suelo hablar sobre actores y actrices infantiles, Sara Roch hace un excelente trabajo al encarnar la inocencia y el peligro que va de su mano, a pesar de que su personaje es una de las grandes incógnitas que deja la película.



Paco Plaza definitivamente extiende el universo expuesto en Verónica con esta entrada, pero no necesariamente van de la mano. Los hechos de Hermana Muerte no desembocan ni alimentan lo ocurrido en Verónica, excepto por la inclusión de un personaje y tal vez un microtema que apenas se menciona. En su discurso, Plaza da un poco de giros al principio para finalmente desembocar en el verdadero terror: las injusticias reprimidas. Los fantasmas pueden existir o no; todos se cuestionan qué hacen los fantasmas, pero nadie se pregunta por qué siguen allí.

En general, me parece que Hermana Muerte es una muy buena película de terror religioso con una fuerte crítica histórica y social sobre la violencia, el respeto y la envidia. Aunque en esencia se trata de una película de terror, Hermana Muerte posee muchos más tintes dramáticos, los cuales son exhibidos durante la primera mitad para sentar las bases sobre las que correrán el terror y el misterio. A través de una línea temporal perturbada, misterios religiosos y mucha tensión sobre un mal invisible que habita donde no debería, Hermana Muerte logra una sólida y oscura historia a la que no le hace falta estar conectada a ninguna otra película.


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